3 días en florencia

A la caza de itinerarios insólitos

Para descubrir el alma y el ambiente de Florencia, 3 días pueden parecer muy pocos: museos, jardines, boutique, tiendas. ¿Cómo poder en tan poco tiempo llegar a captar la esencia de esta mágica ciudad?

Nuestro equipo sabrá daros los mejores consejos para descubrir la Florencia más adecuada a vosotros. Dejad que os guiémos entre las galerías de arte y a través de las largas calles menos concurridas por los turistas a la caza de una Florencia original y totalmente desconocida.

Excelente hotel

Excelente hotel, muy bien ubicado y con un servicio de primera. Todo muy limpio y en excelentes condiciones. La ubicación inmejorables pocos pasos de Duomo.Josefina P – Tripadvisor

Día 1Todos al Museo

Para los amantes de la cultura, hay mucho donde elegir: podéis pasar un día en los Uffizi, entre las magníficas obras de Botticelli, de Leonardo, Raffaello, Caravaggio y muchos otros grandes artistas italianos, o en el Palazzo Strozzi, que alberga todo el año interesantes muestras de arte antiguo y moderno. Merece la pena visitar también la Academia de las Bellas Artes, en donde se encuentra el David de Miguel Ángel, y el Palacio Pitti, que alberta el Museo de la plata, la porcelana y de las carrozas y la Galería Palatina, la Galería de arte moderna y la de las vestiduras.

Sin embargo, si deseáis experimentar un recorrido diferente y original os aconsejamos una visita al Palazzo Medici Riccardi, justo en frente del Hotel Spadai, en donde quedaréis hechizados por el patio del siglo quince de Michelozzo y por los frescos de Benozzo Gozzoli. También podéis visitar el Museo Stibbert, fruto de la desbordante colección de objetos de arte del joven italo inglés Frederick Stibbert, que reunió más de 50.000 objetos de gran valor, desde armaduras medievales hasta vestiduras de varias épocas, y desde valiosas porcelanas hasta la armería.

Día 2Compras mon amour

Imposible venir a Florencia y no dedicar un día entero a las compras. Se empieza en Via Tornabuoni, el templo florentino de la moda, en donde se encuentran todas las boutique y las marcas de los grandes diseñadores internacionales, desde Prada a Tod's, desde Pucci a Ferragamo, desde Burberry a Gucci. Haced una pausa para tomar un aperitivo rápido a base de champán y panecillos de trufa en el local histórico de Procacci y continuad por el centro.

Merece la pena dar una vuelta por las calles cercanas a la Piazza Duomo, en donde están las grandes librerías y cafés históricos, como Rivoir, en donde en invierno sirven el mejor chocolate caliente con nata, y el Giubbe Rosse, lugar de encuentro de los intelectuales Futuristas a inicios del siglo veinte. Si estáis buscando joyas visitad las espléndidas boutique del Ponte Vecchio o las muchas Galerías de Arte que adornan el centro de la ciudad. Pero si realmente queréis saborear Florencia, perderos en el laberinto de callejuelas de Oltrarno o cerca de Piazza Santa Croce, a la caza de revendedores, diseñadores conocidos, artesanos de la madera y de la orfebrería, en donde encontraréis verdaderas rarezas y piezas únicas que llevar a vuestra casa.

Día 3De paseo por los jardines

Una ruta alternativa para disfrutar de Florencia en plena primavera, cuando el aire se llena de perfumes y  todavía no ha llegado la multitud del turismo estival, e ir en búsqueda de sus jardines secretos. Muchos piensan que en Florencia se puede pasear solo en el gran Jardín de Boboli, el histórico parque ducal del Palazzo Pitti ideado por Ammanniti, Buontalenti, Vasari y Tribolo. O también a Le Cascine, los encantadores jardines públicos de Florencia, en donde pasear a lo largo del Arno con un buen helado, rodeados de grandes prados y árboles seculares. Florencia hospeda muchos otros parques y jardines de gran belleza e importancia histórica.

Desde las alturas del Ponte Vecchio podréis llegar al Jardín Bardini, una sucesión compleja de macizos de flores, estanques y magníficas vistas de la ciudad. Merecen ser vistos también el Jardín de las Rosas en Viale Poggi, en donde entre los arbustos brotan obras originales de Folon, y el Jardín del Iris, situado al este del Piazzale Michelangelo, abierto desde finales de abril hasta finales de mayo, donde se pueden admirar algunos raros ejemplos de estas flores símbolo de Florencia.